Las licencias Creative Commons

El “copyright” o “Todos los Derechos Reservados” es algo con lo que nos hemos acostumbrado a vivir. Cuando compramos un disco o una película sabemos que no debemos compartirlas libremente, ni hacer copias y venderlas, ni siquiera utilizarlas para crear trabajos derivados, como por ejemplo utilizar nuestra canción favorita para ponerla de fondo en un vídeo que hemos grabado nosotros mismos.

Todos estos usos y cualquier otro que no sea el disfrute privado de la obra, en los trabajos con copyright, están prohibidos por ley, a no ser que contemos con la autorización del dueño de los derechos de la obra. Además estos usos se persiguen de manera casi obsesiva con leyes cada vez más severas. El objetivo último de esta legislación comenzó siendo la defensa de los derechos de los autores, para impedir que terceros pudieran beneficiarse de su trabajo sin que vieran beneficio alguno por ello.

La realidad, como suele suceder, es mucho más compleja, y al final son las compañías distribuidoras de contenidos audiovisuales quienes suelen detentar las licencias de las obras de los autores y por ello las más interesadas en mantener esta situación, para salvaguardar su negocio. Un negocio, el de la distribución, que todo sea dicho, cada día tiene menos sentido en un mundo donde las copias digitales se hacen y se difunden con facilidad pasmosa a un coste irrisorio.

Afortunadamente para los autores y consumidores, un movimiento iniciado por desarrolladores de software encabezados por Richard Stallman, comenzó a desarrollar el concepto de “software libre” y con ello sentaron las bases para lo que hoy conocemos como licencias Creative Commons.

Se trata de dar a los autores la posibilidad de distribuir sus obras con sólo algunos derechos reservados. Es decir, el autor (que debe mantener siempre los derechos íntegros sobre la obra) tiene la posibilidad de decidir si permitir la copia y distribución de su trabajo bajo unas determinadas condiciones.

Esas condiciones giran en torno a cuatro posibilidades y sus combinaciones:

cc reconocimiento Reconocimiento (Attribution). Requiere que cualquier copia de la obra mantenga siempre un reconocimiento a su autor original, independientemente de que esta haya sido o no modificada.

cc_no_comercialNo comercial (Non commercial). La explotación de la obra queda limitada a usos que no tengan fines comerciales o lucrativos. Es decir, no se pueden vender las copias, ni siquiera de otras obras de las que pudiera formar parte.

cc_sin_obras_derivadasSin obras derivadas (No derivate works). En este caso no se permite sobre la obra ningún tipo de transformación o su inclusión en otros trabajos. Debe mantenerse íntegra.

cc_compartir_igualCompartir igual (Share alike). En este caso si pueden realizarse obras derivadas pero siempre y cuando estas mantengan el mismo tipo de licencia Creative Commons que la original.

Así, cuando combinamos estas cuatro posibilidades, obtenemos los seis tipos de licencias Creative Commons disponibles actualmente.

cc_reconocimiento_solo Reconocimento. Cualquier tipo de utiización está permitida siempre y cuando se atribuya la obra a su autor original.

cc_reconocimiento_no_comercial Reconocimiento – No comercial. La utilización que vaya a realizarse de la obra quedará limitada a usos donde no vaya a obtenerse un beneficio económico con ello. Se requiere atribución al autor original.

cc_reconocimiento_no_comercial_compartir_igual Reconocimiento – No comercial – Compartir igual. Igual que el caso anterior, pero con la particularidad de que las obras derivadas deberán retener el mismo tipo de licencia Creative Commons que el original.

cc_reconocimiento_compartir_igual Reconocimiento – Compartir igual. En este caso si se permite el uso comercial de la propia obra y sus derivados, siempre que mantangan la misma licencia Creative Commons que el original.

cc_reconocimiento_no_comercial_sin_obra_derivada Reconocimiento – No comercial – Sin derivados. La más restrictiva de las licencias Creative Commons, ya que el contenido debe manterse íntegro, citar a su autor y no obtener ningún beneficio económico de su copia y/o distribución.

cc_reconocimiento_sin_obra_derivada Reconocimiento – Sin obra derivada. Se permite el uso comercial del trabajo, pero no se permite la realización de obras derivadas.

Como podemos ver, todas las licencias incluyen el reconocimiento al autor original, independiantemente de que hayamos transformado su obra o la utilicemos formando parte de otra de mayor envergadura.

También es muy importante comprender que el que una obra tenga una licencia de tipo Creative Commons, no significa que podamos hacer con ella lo que nos venga en gana, sino que debemos respetar siempre aquellos derechos que el autor desear retener para sí, en función de la licencia escogida.

Si somos nosotros quienes queremos utilizar alguna de estas licencias, desde esta página nos facilitan escoger la más adecuada, junto con el logotipo y el texto legal correspondiente al que debemos enlazar desde el mismo.

Además de las mencionadas licencias, existe el llamado Dominio Público. Son obras que pueden utilizarse libremente, sin ningún tipo de restricción comercial o de atribución y que podemos encontrar bajo alguno de los siguientes logos:

dominio publico El autor renuncia expresamente a sus derechos de autor para poner la obra como Dominio Público

dominio publico Esta etiqueta, que no es una licencia propiamente dicha, indica que la obra se encuantra ya en Dominio Público.

Ahora ya no tenemos escusa para hacer las cosas correctamente. Cuando utilicemos una imagen de Flickr o PhotoPin, un video de Vimeo o una canción de Jamendo, sabremos exáctamente como respetar los derechos de su autor, dentro de la legalidad y favoreciendo la cultura.

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