10 consejos para elegir alojamiento web

Elegir alojamiento web adecuado es uno de los asuntos más importantes y al que no se suele prestar la debida atención cuando comenzamos un proyecto web .

El “hosting” o alojamiento web, es un servicio generalmente ofrecido por empresas especializadas, que nos permite publicar nuestro blog, página web o webapp en Internet asegurándonos su disponibilidad y un correcto funcionamiento. Adicionalmente suelen ofrecer cuentas de correo electrónico, bases de datos, copia de seguridad y algunos otros servicios más o menos interesantes.

Aunque técnicamente cualquier ordenador conectado a Internet puede ser utilizado como servidor, lo cierto es que resulta mucho más practico contratar el servicio a una empresa dedicada a ello. Temas como el ancho de banda, seguridad y mantenimiento hacen que, salvo en el caso de grandes empresas, carezca de sentido tener nuestro propio servidor en nuestro hogar, oficina o instalaciones.

Pero, entre la enorme oferta existente, ¿cómo elegimos el más adecuado?. La respuesta no es sencilla. En nuestra experiencia, lo normal es tener incidencias con el servicio de alojamiento, no importa lo bueno que este sea, al menos una o dos veces al año. Pero también es cierto que hay grandes diferencias en la calidad de los distintos proveedores y la ayuda que te van a prestar a la hora de solventar los problemas.

Existen además diferentes tipos de alojamiento web. El más habitual y económico es el alojamiento compartido, esto es, una misma máquina o servidor soporta multitud de sitios web alojados al mismo tiempo. El alojamiento compartido tiene la ventaja del precio y facilidad de uso, pero también algunos inconvenientes:

  • Puede haber demasiados sitios alojados en un mismo servidor.
  • Comportamientos inadecuados o aplicaciones ineficientes de los “vecinos” pueden afectarnos.
  • No se garantiza la disponibilidad de recursos en picos de uso.

No obstante, para una gran mayoría de proyectos, es el tipo de alojamiento más apropiado.

El VPS (Virtual Private Server) o Servidor Virtual Privado es el siguiente escalón en precio. Aquí seguimos compartiendo máquina, pero de forma más separada e independiente. Sorprendentemente, en los planes más básicos, pese a ser más caros que un alojamiento compartido, contaremos con menos recursos del servidor aunque (y esta es la diferencia clave), los tenemos garantizados siempre independientemente de nuestros vecinos de alojamiento. Además los VPS suelen requerir algo más de conocimiento y esfuerzo de gestión del servidor, sobre todo al principio en su configuración inicial.

En el caso de un Servidor Dedicado, dispondremos de un ordenador para nosotros solos pero con el consiguiente aumento de costes y requerimiento de conocimientos técnicos (salvo que contratemos un mantenimiento adicional).

Por último, el Cloud Hosting se presenta como el más moderno. Aquí se distribuye la carga entre varias máquinas y es capaz de aumentar o reducir los recursos en función de las necesidades de cada momento (visitas, carga del procesador…). Este tipo de alojamiento web aun no está muy extendido y los precios son en general más elevados que en el alojamiento tradicional.

Aquí van mis 10 consejos para elegir alojamiento web:

[dropcap type=”square”]1[/dropcap] Compara los valores ofrecidos de espacio en disco y transferencia mensual.

Algunos ofrecen muy buen precio pero características muy escasas, otros espacio y transferencia ilimitados pero bajo unas condiciones de uso determinadas. Fíjate bien en los términos de uso o TOS (Terms of Service) para estar seguro de que la utilización que vayas a dar a tu alojamiento esté permitida. Puedes encontrar limitaciones para almacenar archivos que no forman parte de la web (copias de seguridad, vídeos…) o para publicar contenidos para adultos.

En general no recomendaría para empezar espacios iguales o inferiores a 1Gb o 2 Gb ni transferencias mensuales inferiores a los 20Gb.

[dropcap type=”square”]2[/dropcap] Busca características diferenciales.

Puede ser interesante disponer de la posibilidad de añadir varios dominios o subdominios en nuestra cuenta, de modo que tengamos varios sitios web independientes alojados en una misma cuenta. Algunos servicios de alojamiento están especializados en determinadas aplicaciones, como WordPress, de modo que están optimizados para hacerlas funcionar correctamente y su personal conoce sus características a la hora de asistirnos ante cualquier incidencia. Algunos ofrecen asistencia 24 horas al día, o certificado SSL

[dropcap type=”square”]3[/dropcap] Asegúrate de que cuenten con un panel de control estándar.

cPanel (mi favorito) o Plesk son los más habituales. Se trata de aplicaciones que te permiten gestionar tu servidor web. Añadir un subdominio, gestionar accesos por FTP, crear cuentas de correo electrónico, bases de datos… Algunos servicios de alojamiento han desarrollado sus propias aplicaciones de gestión y son, en la mayoría de los casos, un auténtico dolor de cabeza, con multitud de limitaciones respecto a las mencionadas.

[dropcap type=”square”]4[/dropcap] No contrates nombre de dominio y alojamiento con la misma compañía.

Muchos servicios de alojamiento te ofrecen un nombre de dominio gratuito. Con ello te evitas tener que adquirirlo y configurarlo aparte, pero también quedarás rehen de esa empresa en caso de que el alojamiento no funcione como esperas y decidas mudarte a otro servidor. No es que sea imposible hacerlo, pero casi con toda seguridad, será mucho más difícil.

[dropcap type=”square”]5[/dropcap] Comprueba que soporta las tecnologías que vas a necesitar.

El lenguaje de servidor PHP y al menos una base de datos MySQL suelen ser los requisitos habituales de las aplicaciones web más populares, como es el caso de WordPress o Joomla. Existen muchas otras tecnologías de servidor como Ruby, ASP.net, ColdFusion… cuya necesidad o no va a depender de la/las aplicaciones que necesites instalar.
Por otro lado, los servidores con sistema operativo LINUX suelen ser más estables y económicos.

[dropcap type=”square”]6[/dropcap] No tengas miedo de contratar en el extranjero.

Si te manejas con el inglés, puedes encontrar ofertas de alojamiento de una calidad y precio sobresalientes en Estados Unidos. Aunque hay que reconocer que las diferencias son cada día menores, todavía existe una ventaja competitiva importante.

[dropcap type=”square”]7[/dropcap] Cuidado con los revendedores.

Existen multitud de pequeñas empresas de alojamiento que compran el servicio a otra mayor y lo revenden después con un margen. Aunque esto no es necesariamente malo, porque pueden aportar un valor añadido en el soporte técnico, muchas veces no son más que un eslabón innecesario del que conviene prescindir.

[dropcap type=”square”]8[/dropcap] No utilices alojamiento gratuito para proyectos reales.

Si, es cierto que existen ofertas de alojamiento gratuito pero, aunque las recomiendo para aprender, no son una buena opción para proyectos reales. Casi todas ellas tienen una calidad ínfima y ni siquiera te aseguran una continuidad: cualquier día cierran el servicio y no puedes ni rechistar.

[dropcap type=”square”]9[/dropcap] Contrasta en blogs, foros y redes sociales la fiabilidad de la empresa de hosting.

Te llevará poco tiempo y si hay gente descontenta con el servicio lo encontrarás fácilmente. También resulta relativamente fácil preguntar su experiencia a clientes reales que pueden darte una opinión de primera mano.

[dropcap type=”square”]10[/dropcap] Recuerda que no existe el servicio de alojamiento perfecto.

Piensa que en un momento u otro, tendrás algún tipo de problema con tu hosting. Quizá el número de visitas a tu web crezca más de lo esperado y debas migrar a un alojamiento mejor, quizá haya picos de peticiones que temporalmente lo hagan inaccesible, quizá labores de mantenimiento en el peor momento o, en el peor de los casos, sufras un ataque de hackers y te dejen la web inservible. Todas estas circunstancias las hemos vivido en un momento u otro. Estando preparado todo tiene arreglo, pero es necesario ser consciente de ello.

Si has leído hasta aquí, dirás que me mojo poco y que en realidad no recomiendo ningún servicio concreto :-).

Bueno, basándonos única y exclusivamente en nuestra experiencia que aunque dilatada no deja de ser una sola, yo recomendaría huir de Arsys y de 1&1. Hemos tenido muy malas experiencias que no deseamos a nadie.

Sin embargo, estamos muy contentos con el Hostgator (enlace afiliado), On-rev (excelente soporte), Hostmonster y, si nos preguntas por empresas españolas, tenemos excelentes referencias de Webempresa y Gigas (cloudhosting).

Y tu, ¿añadirías algún otro consejo?. ¿Tienes alguna experiencia que te gustaría compartir?.

Shutterstock: Imagen de servidores

3 Comentarios

  • Marta Bergada

    Magnifico aporte!!! Como siempre Luis

    • Luis Hernández

      Muchas gracias Marta!!
      Un placer tenerte por aquí 🙂

  • Green Graphica

    Good blog Luis! Many people do not know how to select the best web hosting. Stuff like this really help. Cool!

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