Antología del disparate Web

A principios de los años 90 del siglo pasado, se hizo muy popular un libro, escrito por el profesor Luis Díez Jiménez, llamado “Antología del Disparate“. En él se recogía una divertida selección de las respuestas más disparatadas, que sus alumnos habían dado a preguntas de exámenes a lo largo de los años.

Inspirándome en él, hoy soy yo quien va a compartir aquí los desatinos, no de mis alumnos a quienes respeto y aprecio sobremanera, sino de esos que se hacen llamar “profesionales” cuyos proyectos han terminado cayendo, de un modo u otro, en nuestras manos.

En SinLios tratamos de evitar hacernos cargo de “completar”, “arreglar” o añadir “pequeñas funcionalidades” adicionales en sitios web desarrollados por terceros. Lo hacemos porque por experiencia sabemos que son trabajos muy mal valorados, al fin y al cabo “ya está casi todo hecho” y porque es en estos proyectos donde solemos encontrarnos los peores marrones. Pero en ocasiones no nos queda más remedio.

A veces son grandes problemas causados por las cosas más tontas, pero que pueden ser muy difíciles de detectar, y otras son auténticos despropósitos sobre los que no podemos hacer otra cosa más que recomendar empezar el proyecto desde cero.

Es posible encontrar todo tipo de perfiles dedicándose a hacer webs, porque hoy día “hacer una web es muy fácil”. Y es cierto que lo es, pero una web PROFESIONAL es hoy por hoy, más difícil que nunca. Requiere conocimientos y experiencia en campos tan dispares como el diseño, la maquetación, la programación, seguridad informática, marketing digital, bases de datos, usabilidad, animación e incluso edición de vídeo digital. Si se trata de proyectos especializados, como soluciones de eLearning, tiendas online, o cualquier tipo de aplicación web en general, las necesidades se disparan y puede requerir de todo un equipo de especialistas.

Pero la demanda de sitios web económicos es muy alta y siempre es posible encontrar quien esté dispuesto a realizar una web por muy poquito dinero. En fin, aquí os dejo con una pequeñísima muestra de nuestra particular Antología del Disparate Web:

[dropcap type=”square”]1[/dropcap] Mi web no se posiciona en Google.

Esta es una de las quejas más habituales de los flamantes nuevos poseedores de un sitio web. Con toda la inocencia, se decepcionan al comprobar que su bonita web no aparece en la primera página de resultados cuando intentan buscar aquello que ellos ofrecen.

El posicionamiento orgánico (el que se obtiene sin pagar por publicidad) lleva tiempo, es cierto. Además se requiere de una serie de técnicas que exigen trabajo, dedicación y paciencia: realizar publicaciones periódicas, compartir e interactuar en redes sociales, conseguir backlinks, revisar los textos para SEO, etc.

Pero nos hemos encontrado webs de clientes que, simplemente, no podían posicionar.

En una ocasión, era la propia web quien indicaba explícitamente a los buscadores que no indexaran su contenido. El archivo “robots.txt” estaba perfectamente construido para que Google pasara de largo.

disuade a los motores de busqueda de indexar este sitio

Simplemente el webmaster se había olvidado de desmarcar esta opción, algo que habitualmente se hace mientras el sitio está en desarrollo. ¡Y así llevaba meses!

[dropcap type=”square”]2[/dropcap] No consigo vender ni un sólo producto en mi web

Otro cliente se ponía en contacto con nosotros, prácticamente desesperado, porque no sabía que es lo que estaba haciendo mal en su tienda online. Después de un año no había conseguido vender un solo producto.

Lo más lógico en estos casos es comprobar que el proceso de compra puede realizarse correctamente… pero no, nadie había hecho esa comprobación. Realmente era imposible finalizar la compra porque el sistema de pago por PayPal, el único sistema admitido en la web, no estaba correctamente configurado. Hacías tu pedido, ibas a pagar y símplemente obtenías un mensaje de error de PayPal como este:

error paypal

[dropcap type=”square”]3[/dropcap] Mi web va muy lenta

El problema de la velocidad es un clásico. Hay tantos factores que pueden afectar la velocidad de carga de una web que dar con la tecla exacta puede llegar a ser realmente arduo. Muy habituales y fáciles de detectar son las imágenes gigantescas, de varios megapíxeles, que luego se muestran a mucho más pequeño tamaño en la web. Tardan una eternidad en descargarse y consumen un gran ancho de banda.

Pero hay de todo, como un plugin mal programado, decenas de miles de entradas en la base de datos llenas de spam, código inyectado por un hacker, redireccionamientos en bucle…

[dropcap type=”square”]4[/dropcap] Todo funcionaba perfectamente hasta que actualicé

Hay webs que nacen heridas de muerte. Sus desarrolladores, valientes y aguerridos programadores, deciden modificar directamente el código fuente del núcleo del CMS, de un plugin o de un tema. Todo ello pese a los avisos disuasorios del tipo “DO NOT EDIT” en la cabecera de los archivos en cuestión.

do not edit this file

Con osadía y arrojo consiguen modificar el comportamiento o la apariencia como deseaban y entregar la web a gusto del cliente, que se queda absolutamente satisfecho con el resultado.

Pero claro, es sólo cuestión de tiempo. Tarde o temprano habrá que actualizar. No hacerlo puede conllevar problemas de seguridad, incompatibilidades etc. Y es en ese momento cuando todo se derrumba. Las modificaciones “a capón” son sustituidas por archivos más modernos y todo el trabajo de personalización desaparece.

No estoy diciendo que no deba hacerse nunca, pero si modificas el código de estos archivos debes ser extremadamente cuidadoso, documentarlo muy bien y sobre todo, asegurarte tras una actualización que todo queda en su sitio.

[dropcap type=”square”]5[/dropcap] Mi web es muy bonita, han hecho un gran trabajo, pero creo que hay algo mal.

Si, ya lo creo que hay algo mal. Tu web no es una web ¡es una imagen!. El “webmaster” sabe lo que se hace cuando se trata de PhotoShop, pero a la hora de convertir su precioso diseño en una página web, simplemente ha cortado la imagen en pedacitos y cada uno de ellos lo ha colocado en una celda de una tabla. Ni una sola palabra de texto en toda la web, sólo una gran y pesada imagen diseccionada en trozos sin un miserable atributo “alt” que los motores de búsqueda puedan llevarse a la boca. Perdón a la base de datos.

[dropcap type=”square”]6[/dropcap] Google dice que mi web es insegura y advierte a quien la visita

Lamentablemente cuando esto sucede suele ser por problemas de seguridad, bien en el servidor o en la propia aplicación web. Un hacker inyecta código malicioso y Google lo detecta. Si no existe una copia de seguridad sobre la que trabajar y tratar de localizar el agujero de seguridad, mejor empezar de nuevo que limpiar los destrozos.

[dropcap type=”square”]7[/dropcap] El navegador advierte de que la conexión no es segura en mi web

Las conexiones seguras se establecen a través de un protocolo especial https en lugar del habitual http. En este tipo de conexiones, la información que se intercambia entre el servidor y el navegador web, se encripta de manera que no pueda ser, o al menos sea muy difícil, interceptarla.

Esto es muy habitual en tiendas online donde hay que intercambiar información referente a medios de pago, pero cada vez es más normal ver este protocolo en todo tipo de webs ya que la preocupación por los datos personales y la privacidad está aumentando y además Google empieza a dar un valor en el posicionamiento a aquellas webs que se decantan por este protocolo.

El problema es que para que este protocolo sea realmente seguro, se necesita un certificado que acredite que el servidor es quien dice ser y evitar así suplantaciones. Si obligas a entrar en tu web mediante https, pero no adquieres el certificado y lo implementas correctamente, te encontrarás con un mensaje como este y, lo más probable, es que nadie entre en tu sitio web.

la conexion no es segura

[dropcap type=”square”]8[/dropcap] Al cambiar mi web de servidor muchas cosas no funcionan

Es cierto que mudarse de servidor no es una tarea sencilla y que muchas cosas pueden salir mal si no somos cuidadosos, pero en ocasiones, la web en su servidor de origen tiene tantas “apaños” que trasladarla puede llegar a ser desesperante.

Nos hemos llegado a encontrar sitios web con tantas dependencias que seguirles el rastro era una locura: imágenes alojadas en subdominios diferentes porque se tomaban de una instalación anterior que no habían sabido migrar completamente, referencias a direcciones IP, bases de datos compartidas entre varias aplicaciones diferentes… vamos un caos.

Podría seguir contando un caso tras otro, pero creo que queda suficientemente acreditado que hacer una página WEB PROFESIONAL no es tan fácil como pudiera parecer a simple vista y que muchas veces lo barato puede salir realmente caro.

Si necesitas un desarrollo web profesional confía en verdaderos profesionales con experiencia que puedan garantizar la calidad del trabajo final

Y tu, ¿conoces algún caso similar?. ¿Te has visto en alguna situación parecida?. Me encantaría leer tus experiencias en el hilo de comentarios. Podemos comentar posibles soluciones o, como poco, echarnos unas risas 😉

Imagen: ShutterStock

3 Comentarios

  • Miguelangelddl

    Muy buen repaso a los despropósitos que todavía se ven y se escuchan hoy en día dentro del mundo online (como el de “las redes sociales las puede llevar la chica de administración”). XD

  • David

    Primera vez que paso por aquí, pero lo de que no es una web, que es una imagen y cortada en pedacitos: plas, plas, plas, me voy a reír todo el día.

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