Empresas dinosaurio

Hace 65 millones de años un acontecimiento inesperado y súmamente devastador, cambió las condiciones de vida en la Tierra para siempre. El más que probable impacto de un asteroide provocó la extinción masiva de cerca del 50% de los géneros biológicos que en aquella época poblaban nuestro planeta.

En el momento del impacto murieron, como consecuencia directa, una cantidad limitada de organismos. Lo verdaderamente letal fueron los cambios ambientales dramáticos que acaecieron posteriormente. La oscuridad debida a la gran cantidad de material en suspensión, colapsó a las especies que utilizaban la fotosíntesis.

Así, los animales que mayores requerimientos dietéticos tenían, fueron incapaces de subsistir. Los dinosarios y muchas otras especies, no tuvieron tiempo de evolucionar y adaptarse a las nuevas condiciones del entorno. Características que en otras circunstancias habían sido beneficiosas y provechosas para su supervivencia, se tornaban ahora contra ellos, empujándoles a la desaparición.

Nuestra actual situación económica y tecnológica, está plagada de disrupciones, lo que a efectos prácticos es equivalente a la caída de miriadas de asteroides cambiando en este caso el entorno económico y empresarial. Son rupturas o interrupciones bruscas en el modo en que siempre se han hecho las cosas, en los modelos de negocio, en la producción, en la generación y consumo de bienes y servicios de todo tipo.

Hoy por hoy, lo único constante, es el cambio.

Como ya he comentado en alguna otra ocasión, soy biólogo, biólogo ambiental más especificamente. Y aunque mi formación académica no tiene la economía entre sus materias, los paralelismos entre la ecología y la economía son asombrosos. No tengo ningún género de dudas respecto al papel de la evolución, (si esa que describió Darwin de manera sublime), no sólo en los organismos vivos, sino en muchos otros ámbitos, incluyendo la sociedad, las ideas y por supuesto, la economía.

Pero, ¿quiénes son aquí los dinosaurios?. Los dinosarios económicos, las Empresas dinosaurio, son aquellas que generalmente aunque no necesariamente, al igual que los antiguos reptiles, tienen gran tamaño y sobre todo una estructura jerárquica que les impide moverse con la suficiente agilidad para adaptarse a las nuevas y cambiantes condiciones.

En las sociedades complejas, cada cual tiene su papel, pero incluso la abeja obrera más humilde es capaz de detectar y avisar de nuevas fuentes de alimento a sus congéneres y cambiar así el comportamiento de toda la colmena. En nuestro cerebro, las neuronas, en un networking perfecto, crean y destruyen conexiones constantemente y es así como esas individualmente sencillas células, forman una estructura mucho más compleja en la que, de forma casi mágica, aparecen nuevas propiedades emergentes  imposibles de inferir con el estudio pormenorizado de una sola de ellas. La creatividad, las emociones, la conciencia, las sensaciones, el control de la homeostasis corporal… son resultado de la acción conjunta de las neuronas, de un trabajo en equipo mucho más sofisticado de lo que ninguna neurona por si misma sería capaz de alcanzar a realizar ni tan siquiera “ser consciente” de ello.

¿Podemos imaginar un cerebro estructurado como una gran empresa?. ¿Un esquema piramidal y jerárquico con una neurona jefe responsable de todas las decisiones finales?. De haber existido alguna vez un sistema nervioso basado en una estructura semejante, es evidente que se extinguió hace mucho, mucho tiempo.

No importa lo inteligente, experimentado, habilidoso que sea un jefe, un directivo, un responsable político. Siempre va a estar limitado, siempre va a tener prejuicios y costumbres individules que limiten sus actuaciones ante situaciones complejas y novedosas. Más aun, en este ambiente tecnológico, y el que se nos avecina, donde la información está disponible de manera inmediata y a cualquiera que quiera y sepa procecesarla y utilizarla.

Así es como me resulta evidente que estas disrupciones, estos asteroides del cambio, van a terminar por exterminar, o al menos modificar sustancialmente, uno de los tipos de organización humana que ha sido protagonista durante buena parte de la historia de nuestra especie. La organización jerárquica y con ella las Empresas dinosaurio. Simplemente porque ya no puede adaptarse con la celeridad requerida. Ya no es eficiente. Ahora debes adaptarte constantemente, inventar nuevos modos de hacer las cosas, inventar nuevas cosas que hacer. Sabiendo que mañana, habrá que volver a inventarlas.

 

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